Un nuevo capítulo político se abre en Sudamérica. Esta semana, José Antonio Kast juró oficialmente como el nuevo presidente de Chile, marcando un giro significativo hacia la derecha en la nación austral. En su primer discurso oficial desde el Palacio de La Moneda, el mandatario delineó los tres pilares que definirán su gobierno: seguridad frontal, estricto control migratorio y una agresiva recuperación económica.Kast, quien ha sido una figura polarizante en la política chilena, aseguró a sus ciudadanos que planea implementar reformas «urgentes y necesarias», pero hizo hincapié en que su administración actuará «sin autoritarismo» y con estricto apego a la ley. La expectativa de los mercados es alta, mientras que las organizaciones de derechos humanos mantienen la lupa sobre las próximas políticas migratorias y de seguridad pública que se radicarán en el Congreso chileno.