EL INFORMANTE 24 | CRISIS ELECTORALColombia atraviesa una tormenta política y judicial a menos de una semana de las elecciones legislativas y consultas interpartidistas. El presidente de la República, Gustavo Petro, ha elevado el tono de sus denuncias, advirtiendo sobre un supuesto «fraude electoral en grande» diseñado para robarle curules al Pacto Histórico e influir en las elecciones presidenciales de mayo.Las explosivas acusaciones del PresidenteA través de sus redes sociales, el mandatario ha lanzado serios señalamientos afirmando que existe un trato oculto entre un candidato presidencial (cuyo nombre no reveló) y Thomas Greg & Sons, la empresa encargada del software de escrutinio. Además, Petro denunció que empresarios privados en el Valle del Cauca presuntamente entrenaron a jurados de votación en «el arte de hacer ganar su candidatura». El jefe de Estado ha pedido a sus abogados rodear las comisiones escrutadoras en departamentos como Sucre, Atlántico, Nariño y Santander, argumentando que existe una «diferencia enorme entre el preconteo y la realidad en las urnas».La Procuraduría frena a Petro, pero destapa fallas masivasLa respuesta de los entes de control no se hizo esperar. El procurador general, Gregorio Eljach, fue tajante al afirmar que «no se ha encontrado evidencia alguna de que se haya orquestado un fraude generalizado». De hecho, la Procuraduría solicitó al Tribunal Administrativo de Cundinamarca que le ordene al presidente cesar sus declaraciones sin pruebas, argumentando que amenazan la confianza pública en el sistema electoral.Sin embargo, los propios reportes del Ministerio Público revelan que la jornada estuvo lejos de ser perfecta. La entidad confirmó la recepción de 1.465 quejas formales, la alarmante inasistencia de más de 10.300 jurados y alertas de la MOE (Misión de Observación Electoral) sobre 449 posibles irregularidades en 151 municipios.La lupa sobre Barranquilla: Votos «fantasma»El capítulo local es uno de los más delicados. La Procuraduría anunció la apertura de una investigación disciplinaria formal contra cuatro jurados de votación en Barranquilla tras hallar inconsistencias extremas. En una de las mesas, el formulario E-11 (registro de votantes) indicaba 183 ciudadanos habilitados, pero el formulario E-14 (resultados) reportó 395 sufragios, es decir, 212 votos adicionales o «sobrantes» que, por ley, debieron ser incinerados. Las autoridades investigan si fue un error de diligenciamiento o una alteración deliberada para favorecer candidatos a la Cámara de Representantes.La Unión Europea contradice al GobiernoPara sumar tensión al debate, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea emitió su informe preliminar esta semana, desmintiendo la narrativa del fraude masivo. Los observadores europeos concluyeron que los comicios en Colombia fueron «transparentes, precisos y bien organizados», aunque reconocieron que persisten áreas de mejora en la gestión final de los escrutinios para recuperar la confianza ciudadana.Mientras los jueces y escrutadores avanzan en el conteo final voto a voto, la polarización se agudiza y el país se pregunta si el sistema electoral resistirá la inmensa presión de cara a la primera vuelta presidencial del 31 de mayo.