EL INFORMANTE 24 | BARRANQUILLAUna ola de tristeza recorre Barranquilla tras el hallazgo del cuerpo sin vida de la majestuosa cigüeña Jabirú, el ave gigante que sorprendió y maravilló a propios y extraños durante casi dos semanas. El ejemplar, conocido científicamente como Jabiru mycteria, y uno de los más grandes de las Américas, fue encontrado muerto en un sector del suroriente de la ciudad, poniendo un final melancólico a su breve pero impactante estancia urbana.Las apariciones de la Jabirú, deambulando por calles y posándose en techos de distintos barrios, generaron asombro generalizado y capturaron la atención de los medios y las redes sociales. Ciudadanos compartían videos y fotos con incredulidad ante la presencia de tan inusual visitante, una especie que raramente se aventura tan lejos de sus hábitats naturales en humedales y sabanas inundables. Barranquilla Verde y las autoridades ambientales activaron protocolos de seguimiento y buscaron formas seguras de abordar la situación, conscientes de la fragilidad del animal fuera de su entorno habitual.Trelizmente, los peores temores se confirmaron con el descubrimiento de su cadáver. Las causas de la muerte están siendo investigadas exhaustivamente por expertos ambientales, aunque cobra fuerza la hipótesis de que el animal pudo haber escapado recientemente de un cautiverio previo, lo que habría limitado su capacidad de supervivencia y búsqueda de alimento adecuado en la ciudad. Factores como la desnutrición, posibles lesiones durante su escape o deambulación, o incluso el estrés urbano, están bajo análisis. La muerte de la Jabirú no solo representa la pérdida de un individuo de una especie emblemática, sino que deja un vacío en el corazón de una Barranquilla que se había acostumbrado a su presencia efímera y que ahora llora su partida, recordando el respeto debido a la fauna silvestre y la importancia de proteger sus espacios naturales.