EL INFORMANTE 24 | DESASTRES NATURALESEl departamento de Córdoba se enfrenta a una de las peores emergencias climáticas de la última década. Las torrenciales y atípicas lluvias que no han cesado durante la última semana han provocado el desbordamiento simultáneo de las cuencas de los ríos Sinú y San Jorge, rompiendo jarillones de contención y sumergiendo a poblaciones enteras bajo el lodo y el agua.Zonas críticas y poblaciones aisladasLa radiografía del desastre es desoladora. La Gobernación de Córdoba y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) han declarado la calamidad pública tras confirmar que al menos 15 municipios se encuentran en alerta roja. Las situaciones más dramáticas se viven en el Bajo Sinú, específicamente en los municipios de Santa Cruz de Lorica, San Bernardo del Viento y Tierralta, donde el agua ha superado el metro y medio de altura en las calles, obligando a las familias a refugiarse en los techos de sus viviendas o evacuar en canoas improvisadas.Por el lado de la cuenca del San Jorge, el municipio de Ayapel reporta la ruptura de dos tramos del muro de contención, permitiendo que las aguas inunden masivamente los humedales y veredas aledañas, cortando el suministro eléctrico y las vías de acceso terrestre.Pérdidas millonarias en el campoEl impacto económico es incalculable. Las asociaciones campesinas y ganaderas de la región denuncian que miles de hectáreas de cultivos de pancoger (maíz, plátano, arroz) han sido pérdida total. Asimismo, se reporta la muerte por inmersión de cientos de cabezas de ganado y aves de corral, lo que amenaza con desatar una crisis de seguridad alimentaria y un aumento drástico en el precio de los alimentos básicos para el resto de la Costa Caribe en las próximas semanas.La respuesta estatal y el polémico decretoFrente a la magnitud de la tragedia, el Ejército Nacional y la Defensa Civil han desplegado un puente aéreo y fluvial para entregar kits de asistencia humanitaria, carpas y agua potable a los albergues temporales que ya se encuentran desbordados.Este desastre en Córdoba es, precisamente, el epicentro que justificó la firma del polémico Decreto 0240 de 2026 por parte del Gobierno Nacional esta semana. Córdoba es uno de los ocho departamentos priorizados que recibirá los fondos recaudados a través de los nuevos y controvertidos impuestos de emergencia, aunque los alcaldes locales claman que los recursos de maquinaria amarilla y reubicación se necesitan «para hoy, no para cuando se recaude la plata».