Una decisión trascendental sacude el panorama de la atención médica en Colombia. En las últimas semanas se ha confirmado que la Nueva EPS, entidad que actualmente se encuentra bajo estricta medida de intervención administrativa por parte de la Superintendencia de Salud, deberá asumir la atención de 3,2 millones de usuarios adicionales.Esta medida ha generado una enorme ola de incertidumbre entre pacientes, clínicas y hospitales de la red pública y privada. La principal preocupación radica en la capacidad real de la EPS para garantizar la prestación oportuna y de calidad en los servicios a esta inmensa nueva población, considerando que la entidad ya venía enfrentando retos logísticos. Gremios del sector salud exigen al Gobierno Nacional claridad sobre cómo se financiará y operará este masivo traslado para evitar un colapso en la asignación de citas, entrega de medicamentos y autorizaciones quirúrgicas