Por: Ramón Quintero
Especialista en Salud
El reciente sismo registrado en el Chocó volvió a descorrer el velo sobre una de las crisis estructurales más agudas y desatendidas de Colombia: la desconexión total entre el modelo de aseguramiento en salud y la realidad territorial. Mientras las emergencias y traslados críticos recaen casi exclusivamente sobre las autoridades locales y recursos extraordinarios, las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB) continúan operando al margen de su deber de respuesta integral.
La radiografía del colapso hospitalario y financiero
La red asistencial del departamento enfrenta un estrangulamiento económico y operativo. El centro de referencia de mediana y alta complejidad, la ESE Nuevo Hospital San Francisco de Asís de Quibdó, permanece bajo intervención de la Superintendencia Nacional de Salud tras años de malas gestiones y desfinanciamiento.
El flujo de recursos se encuentra fracturado: cuatro aseguradoras concentran la afiliación en casi todos los municipios (Savia Salud, Coosalud, Comfachocó y Nueva EPS), pero operan mediante contratos fragmentados y pagos crónicamente atrasados a las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS). Esta asfixia económica deja a los centros asistenciales sin liquidez ni insumos para garantizar atención oportuna.
Indicadores sociales y geografía del aislamiento
La salud en el Chocó no puede evaluarse con los mismos parámetros del interior del país; las brechas sociales y geográficas condicionan directamente la supervivencia:
- Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI): Alcanza el 79,2% de la población chocoana, frente al promedio nacional del 27,7%.
- Mortalidad Materna: Se ubica en 196,1 muertes por cada 100.000 nacidos vivos, una cifra que supera en más de seis veces la meta trazada por el país.
- Impacto del Conflicto: Más de 232.000 personas registradas como desplazadas en el territorio.
- Aislamiento Logístico: Municipios como Nuquí, Bahía Solano y Riosucio carecen de conexión terrestre con Quibdó. Cualquier urgencia médica depende exclusivamente de costosos traslados fluviales o aéreos.
Propuesta: Territorialización y piloto en la Subregión Centro
Para revertir la ineficiencia del gasto y optimizar las rutas de referencia, surge la propuesta técnica de aplicar una territorialización del aseguramiento, concentrando la operación de aseguradoras específicas por subregiones geográficas delimitadas en lugar de dispersar recursos.
Bajo este esquema, se plantea un plan piloto para la Subregión Chocó Centro, la cual agrupa a 377.978 habitantes y tiene a Quibdó como eje articulador de la red de servicios y toma de decisiones:
| Municipio | Población |
| Quibdó | 144.610 |
| Istmina | 33.814 |
| Alto Baudó | 31.267 |
| Tadó | 20.154 |
| Medio Baudó | 16.893 |
| Condoto | 13.928 |
| Bojayá | 13.719 |
| Medio Atrato | 12.894 |
| Bagadó | 11.843 |
| Medio San Juan | 11.764 |
| Lloró | 10.611 |
| Nóvita | 10.384 |
| Río Quito | 9.158 |
| Unión Panamericana | 7.492 |
| El Cantón de San Pablo | 6.906 |
| Atrato | 6.841 |
| Cértegui | 6.203 |
| Río Iró | 5.885 |
| Sipí | 3.612 |
En este modelo, una entidad como Comfachocó asumiría exclusivamente la gestión del riesgo de esta población, saliendo de las demás subregiones. Esta focalización permitiría un control administrativo directo, economías de escala en remisiones y el fortalecimiento financiero de las IPS locales con contratos definidos y pagos puntuales.