En el marco de las recientes movilizaciones ciudadanas, el centro de la ciudad de Ibagué fue escenario de confrontaciones que requirieron la intervención inmediata de la Fuerza Pública. De acuerdo con los reportes entregados, las alteraciones del orden público se registraron específicamente en las inmediaciones de la histórica Plaza Murillo Toro, un punto tradicional de concentración en la capital del Tolima.
Ante la escalada de las tensiones y la presencia de presuntos vándalos, fue necesario el despliegue de unidades tácticas de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO). Los uniformados entraron en acción con el objetivo principal de controlar los disturbios, proteger la infraestructura del sector y restablecer el orden en esta importante zona comercial e institucional de la ciudad.
Frente a estos hechos, desde diversos sectores se ha emitido un llamado contundente a las autoridades competentes para que inicien las labores de identificación e individualización de las personas que cometieron actos de vandalismo, daños materiales o agresiones. El objetivo es que los responsables respondan penalmente y enfrenten todo el peso de la ley. Asimismo, se ha enfatizado en la importancia de separar las responsabilidades, aclarando que los actos violentos son atribuibles únicamente a quienes participaron en ellos y no representan al conjunto de ciudadanos que ejerció de manera pacífica su legítimo derecho a manifestarse.