Un contundente golpe contra las estructuras dedicadas al narcotráfico se registró en la ciudad de Santa Marta, Magdalena, producto de una operación transnacional. La Policía Nacional, en un trabajo coordinado con el Ejército Nacional y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), logró la incautación de una tonelada de cocaína.
De acuerdo con el reporte oficial entregado por las autoridades, el millonario cargamento ilegal se encontraba estratégicamente oculto en dos canecas que habían sido enterradas en las inmediaciones del Parque Nacional Natural Tayrona. Las investigaciones preliminares indican que este alijo pertenecería a la estructura armada conocida como las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra y tenía como destino final los Estados Unidos, donde sería comercializado.
Tras hacerse públicos los resultados operacionales, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, se pronunció para destacar el éxito de la interdicción. El mandatario aseguró de manera categórica: «Seguimos golpeando las rentas criminales de los narcoterroristas. ¡Vamos por todos!».
Esta masiva incautación representa una afectación directa y severa a las finanzas ilegales de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, un grupo armado señalado de controlar diversas actividades relacionadas con el narcotráfico tanto en la Sierra Nevada de Santa Marta como en toda su área de influencia en el Caribe colombiano.